Concepción.- (UH) Cuatro proyectos productivos, que cuentan con apoyo internacional, se constituyen en la base para la recuperación de la antigua Escuela Agrícola de Concepción, últimamente, sumida en la dejadez y que un grupo de gente trabaja para sacarla adelante.
Los proyectos que ya están en camino consisten en la producción de lácteos, chacinados, panificados y conservación de productos agrícolas producidos por los estudiantes.
Estos productos son elaborados aprovechando los recursos humanos y la materia prima con que cuenta la institución de educación.
La inversión estimada es de 1.500 millones de guaraníes, financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), que pudo obtenerse, a través de un proyecto presentado hace un tiempo.
Los trabajos ya realizados consisten en el mejoramiento y acondicionamiento de la infraestructura edilicia, en la cual se instalan las costosas maquinarias adquiridas para las pequeñas industrias, que, en su totalidad, entrarán a funcionar desde marzo del año siguiente.
El objetivo, según explicó el licenciado Jorge Galarza, orientador de los estudiantes, es dotar de otra herramienta a los estudiantes, a fin de llevar esos conocimientos a sus comunidades cuando concluyan su bachillerato.
"La idea es que estos jóvenes tengan más conocimientos en producción de pequeñas industrias y que cuando egresen, vayan a aplicar a sus comunidades", explicó el profesional que trabaja con los jóvenes.
PANADERÍA EN FUNCIONAMIENTO
La panadería es la primera empresa en funcionamiento. Cuenta con instructores contratados por el proyecto y con la activa participación de los estudiantes interesados en el área de panadería.
Producen pan común, pan de Navidad, galletas, rosquitas, coquitos y variedad de bocados dulces.
Rumilda Borjas, una de las estudiantes rurales, dijo que la experiencia de aprendizaje es muy grata para ella y sus compañeros, ya que al salir de la escuela podrán producir solos para bien de sus familiares y para que puedan asegurarse un mejor futuro.
"Ya estoy aprendiendo y cuando salga del colegio, voy a prepararlo sola", indicó, muy entusiasmada.
ESCUELA.
La escuela cuenta con 100 alumnos del bachillerato técnico agropecuario, entre ellos, 9 mujeres.
La institución ha tenido un largo retroceso por varios motivos, especialmente por la desatención del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Sin embargo, la comunidad educativa tiene ahora la esperanza de que con estas inversiones y con el trabajo de las nuevas autoridades educativas puedan recuperar los mejores momentos y volver a ser la escuela agrícola de décadas anteriores que marcaba presencia en el norte del país.
EDIFICIO ANTIGUO.
La escuela cuenta con un edificio que data de la época de la Guerra del Chaco. Incluso, parte de la obra fue realizada por prisioneros bolivianos, según explicó el actual director, doctor Roberto Krauer, quien solicitó algún tipo de apoyo externo para la restauración.
Indicó que el edificio fue construido en 1931 e inaugurado en 1933.
Fue su primer director Julio Óscar Bajac, padre del actual ministro de la Corte Suprema de Justicia, Miguel Óscar Bajac.
Reiteró que precisan de algún organismo gubernamental o privado para restaurar el edificio, que a su criterio tiene una riqueza arquitectónica e histórica muy importante de preservar y de utilizar para los fines de la educación.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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