CONCEPCIÓN (UH) Hay muchas quejas de quienes circulan por el trecho de 51 kilómetros que forman parte de la carretera entre Concepción y Vallemí que está siendo pavimentada. Se trata del primer tramo.
El Consorcio Tagatiya, que se encarga de la construcción del primer tramo de 51 kilómetros de asfalto entre Concepción y Vallemí, en el primer departamento, no cumple con el requisito de habilitar caminos auxiliares transitables en toda época, según denuncias de transportistas.
Una serie de quejas llegó hasta los medios de prensa antes de las fiestas de Navidad, cuando se había producido una buena lluvia en la zona de Loreto y Paso Horqueta, comunidades distantes entre 20 y 45 kilómetros de Concepción.
Las precipitaciones hicieron que la ruta Concepción, Loreto y Paso Horqueta quede totalmente intransitable, ya que la empresa responsable movió y levantó el suelo, sin prever caminos auxiliares. "Con cada lluvia no podemos llegar ni a Loreto y menos a Concepción, porque el camino se cierra por el trabajo y nos perjudica mucho", dijo Eleuterio Barboza, un agricultor y pequeño comerciante de la zona de Loreto.
Un transportista dedicado al rubro de pasajeros dijo que la empresa constructora tiene la obligación de abrir caminos auxiliares y no interrumpir el tránsito de los vehículos, y que tal hecho ocurre hasta el kilómetro 51, que corresponde al consorcio Tagatiya, integrado por tres empresas.
Emilio Pavón, gobernador departamental, indicó que la denuncia ya hicieron llegar al fiscalizador de obras del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), ingeniero Miguel Solís, a los efectos de tomar intervención, ya que escucha ese reclamo desde hace mucho tiempo.
"La intención es que se superen estos pequeños problemas que acarrea esta importante obra, por ello, creemos que la fiscalización del MOPC debe intervenir para solucionarlos", sostuvo Pavón.
El primer tramo de 51 kilómetros, que genera las quejas, está a cargo del consorcio Tagatiya, integrado por Sofec SA, Construcciones y Viviendas Paraguayas, Edivi SA y Ángel Chávez Hausman, a un valor de 134.889.690.164 guaraníes.
Por su parte, T&C construye el segundo tramo de 60,63 kilómetros a un costo de 167.500.108.748 guaraníes. Mientras que Benito Roggio se encarga del tercer tramo de 58,2 kilómetros que tiene un costo de 147.208.569.116 guaraníes.
Las obras comenzaron entre febrero y marzo de este año y tienen un plazo de 30 meses a un costo total de 100 millones de dólares financiados por Fondos para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem).
Por ahora, los vecinos y personas que circulan por la zona esperan la respuesta del MOPC a la inquietud generada en el lugar.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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