CONCEPCIÓN (ABC). Un joven de 19 años fue muerto de un balazo en la cabeza y una puñalada en el abdomen, en una pelea desatada en una bodega, luego de una carrera de caballos en el distrito de Belén.
Se trata de Diego Gabriel Benítez (19), quien registra un antecedente por robo agravado en el año 2008.
Conforme a los datos obtenidos, el joven se encontraba participando de una carrera de caballos a la que asistieron varias otras personas, el sábado en horas de la tarde.
Al término de la carrera, muchos de los asistentes se trasladaron a una bodega situada en el kilómetro 28 de la Ruta V Gral. Bernardino Caballero.
En un momento dado, cerca de las 21:00, Diego Gabriel Benítez comenzó una discusión con Osvaldo Aguilera, siempre en base al informe de los intervinientes.
Aparentemente, ambos arrastraban algunos problemas personales desde hacía varios meses.
En cuestión de segundos, se generó una pelea entre ambos, que acabó cuando Osvaldo Aguilera le disparó a quemarropa a Diego Gabriel Benítez en la cabeza, con un revólver calibre 38.
Acto seguido, un cuñado de Aguilera, que aún no fue identificado por la Policía, también le infligió una puñalada en el abdomen al joven de 19 años, quien falleció a consecuencia de ambas heridas.
Según manifestaciones de la esposa de la víctima, ya había un antecedente de pelea entre su pareja y Aguilera.
La mujer mencionó que incluso Diego Benítez recibió varias amenazas de muerte de parte de su rival.
El caso fue comunicado al Ministerio Público. Ambos sospechosos están prófugos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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