Falta mayor control en las playas

PASO HORQUETA.- (UH) La comisión vecinal de Paso Horqueta, distrito de Concepción, cobra entradas a los bañistas que llegan a las playas del río Aquidabán. Sin embargo, no ofrece comodidades ni controles a los veraneantes que en cantidad concurren al lugar.
El domingo pasado, dos jóvenes y dos uniformados policiales se encargaron de cobrar 5.000 guaraníes en concepto de entrada a cada persona al ingresar a las playas. Dieron una boleta común en la cual no figura a qué comisión pertenecen.
Por la falta de controles, algunos visitantes llevaron incluso sus perros y los metieron a las aguas compartiendo con los bañistas. Esto creó el repudio de mucha gente, que incluso abandonó el río, ya que no hubo ningún responsable de la comisión que intervenga. "Esto es una pena, las personas no podemos compartir baño con animales y menos con los perros. Es responsabilidad de los organizadores poner orden si no existe conciencia de los dueños de las mascotas", dijeron los molestos bañistas.
A todo esto se suma la falta de comodidades básicas, tales como sanitarios, vestuarios, bancos, basureros y limpiadores. Las playas se llenaron de basuras, especialmente latitas de cervezas, restos de comidas, huesos de asados, entre otros.
El único servicio prestado por la comisión fue la discoteca, que puso música durante todo el día.
Los bañistas volvieron a quejarse por la falta de comodidades, mientras se hace esperar el inicio de los trabajos de inversión prometida por la Gobernación departamental para Paso Horqueta y Paso Mbutú, de 450.000.000 guaraníes.
HERMOSO LUGAR.
Las playas de Paso Horqueta son amplias y hermosas, donde pueden concurrir miles de bañistas. Sin embargo, existen quejas de la falta de una cultura turística, lo cual genera aun muchos inconvenientes a los visitantes.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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