La crecida del río deja a oleros sin trabajo
- CONCEPCIÓN. La crecida del río Paraguay sigue inundando casas en esta parte del país. Ayer, el nivel de las aguas frente al puerto local medía 6,76 metros, subió 6 centímetros con relación al viernes último.
En la parte norte de esta capital departamental se pueden observar varias casas que quedaron bajo agua, en el sector conocido como San José Olero, donde la principal actividad a la que se dedican sus habitantes es el trabajo en la olería. Las aguas han anegado no solo las viviendas, sino también las olerías, dejando de esta manera a muchas personas sin fuente de trabajo.
Mientras que en la parte sur de la ciudad, en el barrio San Antonio, el arroyo Guasu que se había desbordado hace una semana ya se ha normalizado, pero los vecinos de la zona indicaron que temen que si se registran lluvias nuevamente sus casas sean inundadas.
De momento algunas familias se encuentran en carpas improvisadas frente a sus viviendas por temor a que se roben sus pertenencias, pero tampoco ingresan a sus hogares por la humedad existente.
En los albergues habilitados las personas son asistidas con atención médica, alimentos, entre otros, se estima que unas 3.500 personas son las afectadas en todo el departamento de Concepción.
ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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