Dos jóvenes se ahogaron ayer en distintas situaciones
Dos jóvenes se ahogaron ayer, uno en el arroyo Tagatiya y otro en el río Paraguay.
El primero fue a las 11.15 en el kilómetro 97 de la ruta a Vallemí, en la estancia San Juan, por donde pasa el arroyo Tagatiya. Se ahogó Cristhian Ariel Montoya Romero (19), de la Villa Armando de Concepción.
Según los primeros datos Cristhian Ariel Montoya Romero se lanzó al agua en una zona profunda y no volvió a salir a la superficie.
Cerca de las 13:30 se conoció que los bomberos de Horqueta rescataron al joven, que vivía en el barrio Villa Armando de esta capital departamental. Los bomberos de Horqueta llegaron al balneario para veranear y se encontraron con el hecho. Ayudaron a buscar y encontraron el cuerpo del joven en el mismo sitio donde se había lanzado.
Otro bañista desaparecido
Un joven de 18 años que se bañaba en aguas del río Paraguay desapareció mientras nadaba con sus amigos en el río Paraguay, frente al puerto antiguo de Concepción.
El desaparecido fue identificado como Ceferino Caballero, de 18 años. De acuerdo a los datos, siendo las 15.30 aproximadamente, se encontraba nadando junto a sus amigos cuando repentinamente desapareció en aguas del río Paraguay.
El joven bañista se encontraba en la playa a la altura del puerto antiguo de Concepción, donde a estas horas se realiza la búsqueda.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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