Otra incidentada noche de protesta en Concepción
CONCEPCIÓN. Varios manifestantes que exigen la renuncia del intendente de esta ciudad, Alejandro Urbieta (PLRA), resultaron heridos al enfrentarse anoche con efectivos policiales que custodiaban la vivienda del concejal municipal colorado Blas Enrique Paniagua, cuya dimisión reclaman. También se reportaron daños materiales.

El enfrentamiento ocurrió cuando los indignados trataron de llegar a la casa del edil e hicieron explotar sus petardos en dirección de los agentes del Escuadrón Antimotines. Los uniformados respondieron a las agresiones con disparos de balines de goma y gases lagrimógenos para dispersar a la enardecida multitud.
Tras los incidentes, los manifestantes se replegaron hacia la plaza Agustín Fernández de Pinedo y quemaron neumáticos. También quebraron la puerta de blíndex y una ventana de vidrio de una farmacia de los Urbieta.
Escrache con actos violentos
Ciudadanos indignados de Concepción rompieron anoche la puerta de blindex de la radio Ypane FM, propiedad de la familia Urbieta Cáceres. Piden la renuncia del intendente Alejandro Urbieta y de su hermano el diputado Luis Urbieta (ANR).
Hace más de una semana que ciudadanos escrachan a políticos de Concepción, exigiendo su renuncia. Hoy marcharon por la avenida Agustín Fernando De Pinedo, luego ingresaron hacia el barrio Inmaculada hasta la esquina de Club Adolfo Riquelme, informó el corresponsal de la zona, Aldo Rojas.
De allí volvieron hacia la calle Presidente Franco, pero un grupo giró por la calle Brasil y ahí rompieron la puerta de blindex de la radio Ypane FM, propiedad de la familia del intendente Alejandro Urbieta y del diputado Luis Urbieta.
ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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