Caminos destrozados e instituciones sin recursos quedan en Concepción
Sombrío panorama espera a las comunidades rurales del Departamento de Concepción para las fiestas de fin de año, ya que sus caminos están destrozados y las instituciones están sin recursos.

Los distritos más lejanos como San Carlos del Apa, Sgto. José Félix López y San Alfredo quedan aislados durante varios días después de cada lluvia. Por su parte, varias otras localidades de Concepción, Horqueta y Belén también sufren el impacto de sus vías totalmente deterioradas.
Como ejemplo, este medio verificó este tramo de 9 km que une las comunidades de Frontera y Boquerón en los distritos de Concepción y Loreto. Une a las poblaciones Frontera, Jhugua Rivas San Pablo, San Vicente, Boquerón y Jhugua Bonete. “Una lástima el estado de nuestro camino, va ser muy difícil para recibir a nuestra gente durante las fiestas, porque supimos que la Gobernación está sin recursos”, señaló Antero Martínez, poblador de la zona.
Cuestionó que las autoridades anteriores hayan dejado vacía la Gobernación para agosto de este año. “Nosotros nos preguntamos cómo quedará ese tema de los recursos que fueron mal utilizados dejando a la administración sin fondos ni para mejorar los caminos”, señaló Martínez.
Remarcó que el camino referido divide a los distritos de Loreto y Concepción. “Acá solo la Municipalidad de Loreto es la que ayuda de acuerdo a sus posibilidades, la de Concepción nunca apareció, el intendente de esta ciudad ni conoce la zona”, denunció.
Emergencia vial. Édgar López, gobernador de Concepción, manifestó en varias ocasiones que la Gobernación está sin recursos y que, pese a que fue declarado de emergencia vial, el Gobierno ya no podrá enviar los recursos para este año. “Estamos ya convencidos de que solo podremos contar con el presupuesto del 2019 para este año ya no hay caso”, dijo López.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario