Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

4 abr 2019

Lamentan el fallecimiento del vocalista Henry Paniagua

HORQUETA. Un gran porcentaje de habitantes de esta ciudad, la mayoría jóvenes de los años 80-90, lamentan el deceso del Henry Paniagua, cantante que falleció anoche en un centro asistencial de la capital luego de sufrir un derrame cerebral.

Paniagua fue trasladado a la capital unos 15 días atrás luego de sufrir el derrame, supuestamente producto de una serie de escraches que le realizó un grupo de pobladores por apoyar al intendente municipal de Concepción, Alejandro Urbieta (PLRA).

Paniagua fue vocalista de la popular banda musical Los Mockers, de Concepción, desde finales de los años 80 hasta estos días, y en los últimos años, paralelamente, se dedicó a la política, siendo concejal municipal de la capital departamental por el Partido Colorado.

El cantante interpretaba canciones en español y en inglés en suntuosas fiestas, cuya esencia era el romanticismo, momentos que ya no se viven actualmente.

Cecilia Ruiz lamentó la muerte de Paniagua y, entre sollozos, dijo que es difícil encontrar a un cantante de su nivel actualmente. Sostuvo que vivió espectaculares fiestas en las últimas décadas del siglo pasado.

Por su parte, Humberto Recalde, exdirector de la banda musical After Boys de esta ciudad, también manifestó su dolor por el fallecimiento de su colega y recordó que, juntos, incursionaron en el mundo de la música entre finales de los años 70 y principios de los 80 del pasado anterior.

Lo calificó como uno de los mejores intérpretes de baladas y músicas pop juveniles de dichas épocas en el país.

ABC

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY