La Policía recupera objetos robados en Horqueta
HORQUETA. Gracias a una investigación que tuvo una duración de dos meses, la Policía recuperó este viernes objetos de todo tipo que fueron robados de casas de varios barrios de esta ciudad.

El operativo fue ejecutado desde tempranas horas de este viernes por agentes de la Comisaría 3ª encabezados por el jefe de la dependencia policial subcomisario Eulalio Florentín, en los barrios y las villas periféricas de esta urbe.
Los agentes ingresaron a varias viviendas y el reporte policial indica que en el domicilio de Félix Sánchez de Villa María Auxiliador hallaron dos pelotas de fútbol con logotipos de la Liga Horqueta (LHF), de la marca Astrogol.
En el barrio Santa Rita (ex- Conavi), en la vivienda de Nilsa García Cabrera, confiscaron un lote de joyas de plata y acero quirúrgicos. También en la vía pública en Villa María Auxiliadora recuperaron un celular de la marca Samsung, modelo J7, que estaba en poder de un menor de edad.
Fuentes policiales informaron que todos los objetos robados recuperados fueron denunciados en la Comisaría 3ª.
En otro procedimiento, llevado a cabo en la base 2 de Villa María Auxiliadora, los agentes policiales ubicaron a un adolescente que ofrecía un celular a un precio muy bajo en una despensa.
En las inmediaciones de la despensa los policías montaron guardia y en un momento dado hallaron al menor de edad, que fue detenido. El menor fue llevado a la sede de la comisaría donde admitió que él había robado los objetos recuperados y los vendió a los propietarios de las viviendas en las que ingresaron los uniformados.
Los dueños de las casas devolvieron voluntariamente los objetos encontrados.
La policía comunicó el hecho al fiscal de turno Julio Ortega, pero el adolescente fue puesto en libertad por ser inimputable y las investigaciones continúan. Sin embargo se presume que el menor tiene como cómplices a personas mayores.
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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