PUERTO ANTEQUERA, departamento de San Pedro.
Ayer cerca de las 14:30 fue rescatado de aguas del río Paraguay el cuerpo sin vida de una mujer de aproximadamente 30 años de edad.
El cadáver fue visto flotando por pescadores a unos kilómetros aguas arriba de esta localidad y dieron aviso a los marinos, quienes sacaron el cuerpo en el puerto de la ciudad.
Luego dieron intervención al fiscal de turno de San Pedro de Ycuamandyyú, Osvaldo Caballero Bracho, a su asistente Gloria Isasi y a la médica forense Gala Ortigoza.
Los citados, juntamente con el doctor Ricardo Brassel, director del centro asistencial de esta comunidad, y los efectivos policiales de Antequera, procedieron a la inspección del cadáver que presentaba un avanzado estado de putrefacción.
Tras el procedimiento de rigor, ordenaron el traslado del cuerpo al campo santo local, en donde se esperó el arribo de una comitiva fiscal de Concepción para trasladarla hasta la capital del primer departamento.
Según los datos, la víctima sería una indígena de nombre Catalina, quien hace muy pocos días llegó desde la zona de Caaguazú. El lunes anduvo por Concepción en compañía de Hugo Nelson Morínigo y Elena López Delgado, con quienes habría estado compartiendo unos tragos en el local Marina Club. Posteriormente, la infortunada bajó al río para darse un baño, pero ya no regresó.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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