Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

16 mar 2008

Joven aparece tras nueve meses

HORQUETA (ABC)
Sorpresivamente, a las 06:30 de ayer, llegó a su casa de la localidad de Alfonso Cue (Calle 10) de este distrito, Nancy Lorena Agüero (17 años), quien desapareció en extrañas circunstancias el 22 de junio del año pasado de una vivienda de Fernando de la Mora en la que trabajó como empleada doméstica.
La joven decidió venir a su domicilio luego de 9 meses de estar desaparecida sin que nada se conociera de su paradero.El regreso provocó una alegría indescriptible en sus padres Estanislao Agüero (54) y Teodora Cohene (48), quienes ya habían perdido la esperanza de su retorno.

La joven recordó que había salido de la casa donde trabajaba, y que pertenece al médico Saturnino Marín, quien presta servicios en el IPS.

Explicó que se retiró junto con su novio Andrés Angel Coronel, con quien actualmente vive en la capital.Justificó que no se comunicaba con sus padres por temor a que la separaran de su pareja.

Indicó que luego de la Semana Santa retornará con quien decidió unirse, ya que, según dijo, cuenta con la aprobación de sus padres.Por orden de la Policía Nacional, Nancy Lorena fue trasladada hasta el hospital distrital de esta ciudad para una inspección que fue realizada por el Dr. Richard Ortellado.

El jefe de la comisaría tercera de esta ciudad, comisario Ismael Estigarribia, señaló que la inspección fue hecha para cumplir con lo que exige la ley.

Informó que la fiscala Sussy Riquelme continuará con las investigaciones correspondientes y para el efecto, la joven fue convocada por la citada agente para este lunes.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY