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19 feb 2010

Autoridades de Vallemí claman por más víveres y asistencia sanitaria

Vallemi, Concepción.- (LN)
“Nunca fuimos castigados de esta manera por la madre naturaleza. Fue impresionante mirar cómo nuestra avenida principal se convertía en una catarata de agua. Estamos pidiendo socorro, porque la lluvia continúa, y solo tenemos un médico que no da abasto, necesitamos profesionales sanitarios y medicamentos. Ahora estamos en manos de Dios”, manifestó desesperado el presidente de la Junta Municipal de San Lázaro, Digno Cañete.


El miércoles a la madrugada llovió 140 milímetros en Vallemí, afectando a casi el 80 por ciento de la población, siendo el más afectado el barrio San Carlos, que sigue bajo agua, a pesar de los trabajos de escurrimiento que están realizando maquinarias de la INC y las empresas que están construyendo la ruta Concepción-Vallemí.
Alrededor de 1.200 familias son las afectadas en el centro urbano, pero existen comunidades rurales que también empezaron a sentir los efectos de la inundación, porque el río Apa, que queda a solo 6 kilómetros del casco urbano, empezó a desbordarse desde ayer. “La gente se encuentra desesperada, el río Apa se está desbordando, y según nos indicaron los pobladores, muchos animales menores incluso vacunos ya fueron llevados por la correntada. Esto es desesperante y la gente de la SEN no está respondiendo como debiera, nos están mintiendo. Hasta ahora solo enviaron 40 kits de víveres, frazadas y carpas, pero lo que necesitamos son médicos y medicamentos. La gente empezó a tener problemas respiratorios, problemas en la piel”, comentó Cañete.
El presidente de la Junta Municipal dijo además que la comuna solo logró sacar de sus casas a 100 familias, que fueron instaladas en el tinglado municipal. “En el salón existe más lugar, pero la gente no quiere dejar sus cosas, entonces lo que estamos haciendo es llevar alimentos a los afectados, de lo que envió la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN”, indicó.
Agregó que la municipalidad ya usó todos los recursos para ayudar a la gente, pero lo más preocupante es la parte sanitaria, porque en Vallemí se detectó el primer foco de dengue en lo que va de la temporada. “Ahora la comunidad es una bomba de tiempo. Necesitamos urgente profesionales sanitarios y medicamentos. Acá solo tenemos dos médicos para 17 mil habitantes y nuestro centro de salud está desabastecido”, reiteró el presidente de la Junta Municipal.
El distrito está completamente aislado por tierra, porque los caminos fueron clausurados y tres puentes cayeron a consecuencia de las torrenciales lluvias.
El presidente de la Junta informó además que una compañía del municipio, Tres Cerros, está completamente aislada, y que no saben cómo estarán sus pobladores. “En la compañía viven aproximadamente 500 familias. Nosotros no fuimos a mitad del camino, pero no pudimos llegar al lugar, porque el puente se había caído”, dijo. La comunidad queda a 25 kilómetros del casco urbano.
En emergencia

La Junta Municipal del distrito de Repatriación, departamento de Caaguazú, declaró ayer en estado de emergencia al distrito, debido a la intransitabilidad de los caminos tras las lluvias torrenciales que cayeron recientemente en la zona y que perjudican a los pobladores que no pueden trasladarse y transportar sus productos a centros de acopio.
El pedido de declaración de emergencia fue hecho por la intendenta Beatriz Burgos de Torales, a fin de que la localidad sea atendida en sus necesidades por las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y la Gobernación de Caaguazú.
La Junta Municipal de San Lázaro también declaró en estado de emergencia a su municipio por la inundación que sufre la zona.

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