(ABC)
En estado calamitoso se encuentra el tramo rutero Concepción-Vallemí, en el primer departamento. Su uso se remonta a siglos pasados y no existe política para la solución definitiva. El trayecto de 190 kilómetros se practica en casi 20 horas.
De acuerdo a la denuncia de los vallemienses, desde noviembre del año pasado la vía se halla en permanente mal estado, por cuya consecuencia durante semanas enteras queda intransitable produciendo el aislamiento de asentamientos campesinos, estancias y a la misma "ciudad industrial".
Actualmente, está clausurada desde hace 8 días. Ningún vehículo puede llegar a destino. En el lugar permanecen tres colectivos de pasajeros que quedaron varados. Además el arroyo Tagatiyá desborda y dificulta el paso.
Tres conductores de los vehículos de pasajeros de las empresas Concepcionera, Transporte y Turismo Ligero (TTL) y NASA se hallan en el lugar desde el jueves de la semana pasada sin comida ni asistencia, ya que están a 30 kilómetros de una población. Quedan en guardia de sus buses en espera de que los tractores del Ministerio de Obras Públicas (MOPC) o la Industria Nacional del Cemento (INC) puedan sacarlos. "Por el trabajo estamos aguantando esta situación que es repetitiva", indicó Augusto Penayo, chofer de La Concepcionera. Dijo que es una tremenda pérdida para él y su empresa.
Por su parte, Felipe Jara, copiloto de TTL, dijo que es una pena que el Gobierno no tenga compasión del Norte al dejar sufrir a su gente trabajadora. "Muchas promesas hicieron las autoridades y nadie cumplió, por eso estamos viviendo de esta forma", indicó.
LAMENTABLE.
De acuerdo al intendente municipal de San Lázaro, Jorge Villalba, es lamentable la situación de la ruta y advirtió que el Comando de Ingeniería, que está trabajando en la reparación de la ruta, solo no podrá solucionar los problemas. "Aquí se debe atacar la reparación en tres frentes", dijo.
Agregó que el proyecto de pavimentado del Gobierno de Fernando Lugo está olvidado y que él no maneja absolutamente nada.
20 HORAS.
El viaje de una comitiva policial y fiscal a Vallemí para el cumplimiento de una orden judicial dejó al desnudo el sacrificio que pasan los transportistas y pasajeros cuando se enfrentan a la ruta. La partida de Concepción fue a las 5 del lunes y el arribo a Vallemí a las 23.
Las 12 camionetas tuvieron que ser remolcadas por un camión cisterna para cruzar el arroyo Tagatiyá, y luego de sortear varias dificultades llegaron al trayecto crítico que es el km 160. En el lugar estaban varados tres colectivos. No obstante, con la ayuda de unos 50 efectivos policiales, los vehículos pasaban lentamente.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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