Concepción.- (ABC)
La ruta Concepción-Vallemí está intransitable después de las últimas lluvias registradas en la zona. Los gobiernos que se sucedieron en la era de la transición democrática (desde 1989) prometieron la pavimentación de la vía de 192 km, pero hasta ahora continúa en las mismas condiciones, aislando a miles de familias.
Los 100 milímetros de precipitaciones registrados el fin de semana último destrozó el tramo. Varios vehículos quedaron varados a lo largo de la ruta, impedidos de continuar el viaje por el estado en que se encuentra la vía.
Según los pobladores, la zona del riacho Rico es donde se presenta mayor dificultad, ya que es imposible transitar. En la jornada del lunes, los conductores de tres colectivos se vieron obligados a parar la marcha.
Varios transportistas señalaron que cada vez que realizan viajes de Concepción a Vallemí y viceversa, los colectivos quedan destrozados.
“Prácticamente trabajamos para comprar repuestos, porque aunque no llueva el camino siempre está en mal estado. Las autoridades locales no hacen nada para que esto mejore”, se quejó uno de los transportistas.
Los habitantes de Vallemí manifestaron en reiteradas ocasiones que la pavimentación de la ruta es un pedido que le hicieron a los sucesivos presidentes del país desde la caída de la dictadura (hace 21 años), pero que hasta ahora no se ha concretado. Indicaron que la obra es de vital importancia para lograr el desarrollo de la zona, habitada por unas 17.000 personas.
Asimismo, los moradores reclamaron que la Gobernación del primer departamento prácticamente no realiza obras para solucionar el inconveniente que desde hace años soportan.
Actualmente, se está realizando la construcción de puentes que se encuentran en el tramo, mientras tanto se deben cruzar los arroyos que con cada lluvia suben de nivel, impidiendo el paso de vehículos.
El ex presidente colorado Nicanor Duarte Frutos fue uno de los que prometió la pavimentación de la ruta desde el inicio de su gobierno, pero no cumplió con los norteños.
El presidente Fernando Lugo, en su visita del sábado 2 de mayo de 2009 a Vallemí, indicó: “Dijimos que íbamos a construir esta ruta durante este año y lo vamos a cumplir. El tramo lo haremos por parte; no lo vamos a concluir milagrosamente en un año”, expresó. Sin embargo, no pasó de ser una promesa.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario