Amenazan a ganadero y a su empleado
CONCEPCION (ABC). Dos personas fueron amenazadas de muerte a través de mensajes de texto vía celular. Las víctimas residen en Hugua Ñandu, a unos dos mil metros de donde ocurrió un doble homicidio el 16 de junio.
Debido a las intimidaciones, las víctimas por temor abandonaron la propiedad que ocupaban. No se descarta que las amenazas provengan de personas vinculadas al EPP.Augusto Kullman Candia (28), encargado de la granja “Miguelito”, ubicada en el barrio Cerrito de Hugua Ñandu, recibió cuatro mensajes de texto en su celular en distintas fechas. Los escritos estaban en portugués y fueron enviados del número (0971) 597-023.
El trabajador abandonó la propiedad perteneciente a Eliseo Ojeda, por temor, pero realizó la denuncia en la subcomisaría 27ª de Hugua Ñandu.Según la denuncia, el primer mensaje de texto fue recibido el 20 de junio último, a las 18:37, en el cual se leía: “Voce e Kullman”.
El empleado no respondió el mensaje.
El segundo escrito fue recibido el 22 de junio a las 22:57, con el mismo mensaje. Kullman respondió con lo siguiente: “Sí soy y vos quién sos”. A las 23:02 nuevamente recibe un texto: “Vai embora da Colonha o si nao se vera com nois”. El trabajador quedó preocupado y ya no volvió a responder.
El último mensaje recibido fue a las 12:12 del jueves último, que decía: “Voce e seu patrao vai embora, ya están avisados, si nao vamos a toma cafesinho”. Por temor, tanto Kullman como Ojeda abandonaron la propiedad.
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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