Vallemí.- (ABC) Dos funcionarios de la Industria Nacional del Cemento (INC) de Vallemí, José Benítez y Santiago Ojeda, presentaron ayer una denuncia ante la Unidad de Delitos Económicos de la Fiscalía contra el ex director de fábrica de esa ciudad, Dionisio Recalde.
La denuncia fiscal presentada hace referencia al supuesto robo de más de 51.000 bolsas de cemento de la INC, que habrían sido revendidas en el mercado negro, y en el presunto desvío de fondos de la empresa.
Según dijeron Benítez y Ojeda, el ex director de la administración de Optaciano Gómez Verlangieri inventaba obras para sacar cemento de forma irregular y cuando sí existía la construcción, hacía figurar mayor cantidad del material que realmente era necesario.
En una ocasión incluso involucró al Comando de Ingeniería para sacar 7.210 bolsas de cemento, con la excusa de que serían utilizadas por esa institución en el arreglo del tramo Concepción-Vallemí.
En esa obra en realidad se realizó un enripiado y no cementado y solamente fueron utilizadas 340 bolsas del material en la construcción de un puente, mientras que las 6.870 restantes habrían sido revendidas.
El coordinador general de Proyectos del Comando de Ingeniería, Roberto Piñánez, declaró recientemente a nuestro diario que la institución solo recibió de INC tubos de hormigón y negó categóricamente haber utilizado bolsas de cemento.
De esta manera, quedó al descubierto que Recalde solo hacía figurar en los papeles supuestas donaciones de cemento para obtener el producto sin inconvenientes.
En otro orden, los funcionarios de la planta de Vallemí también mencionan en su denuncia las compras irregulares realizadas por Recalde. Se habrían adquirido materiales y repuestos que no eran necesarios e incluso muchos de los cuales ni siquiera llegaron a ingresar a la empresa, ya que no figuran en los expedientes de recepción.
Aparentemente, el ex director de fábrica sacaba dinero de la caja y conseguía facturas en blanco de las casas comerciales para completarlas según su parecer. En tanto que en los registros del depósito no obran las entradas de los materiales que supuestamente fueron comprados.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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