Ahora aprovechar la ruta granelera
Con un cierre simbólico del puente Nanawa, los concepcioneros llegan al tercer día de movilizaciones ciudadanas a favor de los bitrenes. Si bien se suspendió la implementación por un año, celebraron la aprobación del corredor granelero hasta el puerto.
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| Foto: ABC |
Con una importante concurrencia, al igual que la movilización del jueves, los concepcioneros realizaron una sentata simbólica en el puente que conecta a la capital departamental con el Chaco, a fin de llamar a la pacificación con los camioneros que se oponen a los bitrenes.
“Nos concentramos acá (puente) porque es lugar de trabajo para ellos como para nosotros. Queremos que se respete la confianza del Gobierno en este puerto”, insistió Édgar Chilavert, uno de los impulsores de la movilización.
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| Foto: ABC |
Ahora el interés se concentra en la llegada de la soja hasta el puerto de Concepción, sin importar el medio de transporte, pero hay que ponerse en regla, agregó el conocido locutor concepcionero. A su vez, Miguel Yegros también invitó a los camioneros a trabajar en el departamento para una mayor integración con la puesta en funcionamiento de la ruta granelera.
Tamila Schäfer agradeció el apoyo de la ciudadanía del primer departamento y de otros puntos del país, tanto para la implementación del bitrén como para la habilitación del corredor granelero. En ese sentido, considera que en los próximos 12 meses los camioneros deben adecuarse para aprovechar la ventaja vial.
Por otro lado, lamentó las agresiones por parte de algunos sectores de camioneros hacia los concepcioneros, que son gente humilde y amable “No queremos quitarles el trabajo a los demás; es una carga nueva y más empleos para Concepción, que por años estuvo postergada por todos los gobiernos”, agregó.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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