Pobladores de barrio periferico reciben tanque de agua
Las familias de los barrios Inmaculada y San José Olero de Concepción celebraron la entrega de un tanque de agua, con capacidad de 10.000 litros, por parte de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), pues el que tenían cayó tras las últimos intensas lluvias que afectaron al Departamento de Concepción.
Los lugareños recibieron además 2.000 litros de combustible, que serán utilizados para la limpieza de basura y escombros en cauces hídricos que bloquean el desagüe normal de agua en sus barrios.
La cartera entregó además colchones, frazadas y alimentos en la localidad de Paso Barreto, en el marco de las afectaciones generadas por las últimas tormentas registradas en dichas localidades y las inundaciones producidas por la crecida del río Paraguay y el desborde del río Aquidabán, en el Departamento de Concepción.
La SEN distribuyó un total de 1.400 kilos de alimentos –70 kits de víveres de 20 kg cada uno–, 30 colchones y 30 frazadas al Municipio.
Además, se procedió al préstamo de una lancha con motor para el traslado de las familias aisladas por las aguas del río Aquidabán.
La acción fue realizada por funcionarios de la Secretaría de Emergencia Nacional, en conjunto con personal de la Cuarta División de Infantería, tras una solicitud de la Gobernación de Concepción.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario