Suboficial evita un suicidio en puente Nanawa
CONCEPCIÓN.- El no contar en ese momento con una patrullera no fue excusa para un policía de Concepción, quien acudió en su vehículo particular ante una alerta y pudo evitar un suicidio.

 |
| Alfredo Rodríguez |
Se trata del suboficial Alfredo Rodríguez, quien evitó que una mujer con su bebé en brazos se arrojara al río Paraguay desde el Puente Nanawa, que une los departamentos de Concepción y Presidente Hayes.
El uniformado, que presta servicios en el puesto 8 de Concepción, supo que una mujer se encontraba en la parte peatonal del puente con su hija en brazos, y acudió al sitio en su móvil .
Según relató a la prensa, el policía dialogó con la mujer, quien le manifestó que se iba a quitar la vida debido a problemas particulares con su pareja.
Mientras intentaba convencerla de que no saltase, el suboficial se lanzó sobre la mujer y su hija sujetándola contra la baranda del puente.
Permaneció en el sitio hasta que logró la ayuda de una persona que transitaba por el sitio y pudo sacar a la mujer y su hija de la peligrosa posición en la que estaban.
Finalmente la llevó hasta la Catedral de Concepción donde dejó a su hija en compañía de un pariente, para luego ir hasta la comisaría para aclarar el caso.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario