Asunción, Paraguay, Martes 22 de Enero de 2008
CONCEPCION (ABC corresponsal). Internos de la Penitenciaría Regional de esta ciudad estuvieron a punto de fugarse masivamente, no sin antes tomar de rehén a todos los guardiacárceles, ajusticiarlos y rápidamente dirigirse hasta el domicilio de un empresario local para asaltarlo en su propia casa, indicó el jefe de seguridad de la institución, Teófilo Arévalos.
El jefe de seguridad de la cárcel de Concepción, Teófilo Arévalos, muestra las rejas cortadas por los reclusos.
Las rejas de hierro de una de las celdas de la cárcel estaban cortadas por sierritas, preparadas para permitir el escape de 75 reclusos, en su mayoría condenados que tenían la misión de tomar la guardia de turno, tenerlos como rehenes e incluso acribillar a los que se oponían y posteriormente dirigirse con rapidez a la ciudad para cometer un asalto, afirmó el jefe de seguridad de la penitenciaría, quien no quiso dar el nombre del comerciante para evitar suspicacias. “Nuestro servicio de inteligencia que opera entre los internos nos alertó que se preparaba una fuga masiva para esta noche y que tenía programado el ajusticiamiento de algunos guardias y el posterior atraco a un empresario local que viene manejando mucho dinero”, manifestó Arévalos en la conferencia de prensa brindada ayer. Los involucrados en el intento de fuga fueron los reclusos del pabellón B, pertenecientes a los condenados y procesados, quienes se encuentran situados al fondo de la cárcel. Allí están 315 internos que estaban con intenciones de fugarse en la madrugada de hoy, según las manifestaciones de Arévalos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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