La Nación 15/02/08
“El que ensució la imagen del país fue el presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, junto a su gavilla, y no yo”, expresó ayer desde Francia el periodista Enrique Ramón Galeano, que se encuentra bajo el régimen de refugiado político por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El comunicador, que estuvo desaparecido durante más de 1 año y 5 meses, fue entrevistado por la radio Ñandutí, y respondió de esa forma con relación a las expresiones del presidente Duarte Frutos al desacreditar la versión de la desaparición forzada de Galeano, que sobrevivió en la indigencia durante varios meses en la ciudad brasileña de San Pablo.
Consultado sobre los cuestionamientos que se le hizo por la falta de comunicación de que se hallaba con vida, Galeano explicó que no quiso poner en riesgo la vida de sus familiares, pues su hermano, correo electrónico de por medio, le informó que todas las líneas telefónicas de sus parientes estaban intervenidas, lo que podría haber causado represalias contra sus seres queridos si es que los llamaba.
El periodista de Yby Yaú explicó que su desaparición forzada se debió a las amenazas efectuadas por las organizaciones delictivas que operan en el norte del país. La desaparición de Galeano permitió, mediante la movilización ciudadana, descubrir el escenario de terror e impunidad que rige en Yby Yaú, sin que los poderes del Estado implementen medidas para garantizar la vida de la gente. Cincuenta personas fueron asesinadas en los últimos 10 años, sin que se esclarezcan los casos y se condene a los homicidas.
El comunicador criticó la labor de la justicia paraguaya, debido a que aún no entregó la documentación requerida para el traslado de su familia, tanto su esposa Bernardina Quintana como sus 4 hijos a Francia. La burocracia judicial impidió la reunión, pues ya desde julio del año pasado se están tramitando los papeles sin que se hayan entregado aún a los solicitantes, anexó.
Galeano reside actualmente en un albergue para periodistas refugiados, en la que también están asentados periodistas iraquíes y colombianos, entre otros.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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