SAN CARLOS DEL APA (Corresponsal ABC). 15/02/08
“Mientras tengamos ministros de obras públicas abogados, como José Alberto Planás, Rogelio Benítez, y ahora Roberto González, no vamos a mejorar los caminos del país.Zapatero a tus zapatos”, dijo Luis Aníbal Schupp, antiguo poblador de San Carlos del Apa.
Al no poder acceder a la “primera opción” los sancarleños utilizan una segunda alternativa que es una vía de 175 kilómetros. Se trata de un trazado que tiene un desvío en la altura del kilómetro 135, de Vallemí frente al retiro Alegre, propiedad de Yambay, que también cruza por la estancia San Luis, pero igualmente permanece con portones llaveados y solo se puede utilizar de 06:00 a 18:00.
Por último, al hallar “obstáculos, deben tomar una tercera carretera que tiene 200 kilómetros. Se inicia en la comunidad de Paso Barreto y llega a la estancia Hermosa. Luego atraviesa las estancias Chaparral, Isla Alta, Rancho Z, La Paraguaya, San Miguel entre otros, que también mantienen llaveados sus portones.
Schupp anunció que el sábado en las estancias San Fernando, Garay Cue y San Luis de la Sierra se hará un acto de apertura de la ruta.
La actitud de los dueños de establecimientos ganaderos y el silencio cómplice de las autoridades, llevarán a la comunidad a tomar justicia por manos propias, dijo Schupp. Significó que, si es preciso, echarán tranqueras y destruirás candados para hacer cumplir los instrumentos legales que amparan a los sancarleños para transitar libremente por sus caminos.
La situación de San Carlos denota la ausencia total del Estado en el extremo norte del país, enfatizó.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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