| CONCEPCIÓN Y SAN PEDRO "No, señor, hasta ahora no hay ningún detenido", aseguró enfáticamente ayer, a las 11.30, el comandante de la Policía Nacional, comisario Viviano Machado, mientras supervisaba personalmente el operativo de búsqueda de los miembros del presunto grupo armado, autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), en el asentamiento Kurusu de Hierro, al sur de Concepción. Sin embargo, a tan solo 500 metros del lugar de donde el comisario Machado formulaba estas declaraciones a Última Hora y Telefuturo, unas cinco horas antes se había producido la detención de dos pobladores por parte de un grupo comando de élite de las Fuerzas Armadas, bajo la sospecha de tener conexiones o pertenecer al grupo guerrillero que incendió el destacamento militar de Tacuatí, San Pedro, en la noche de Año Nuevo. Guido Ríos Vera, paraguayo, soltero, 30 años de edad, y su hermano menor A.R.V., de 17 años, ambos agricultores, oriundos de María Auxiliadora, Yby Yaú, fueron capturados por los militares, sin orden judicial, alrededor de las 6 de la mañana, cuando se disponían a salir de la modesta vivienda que habitan en Kurusu de Hierro. Recién en horas de la tarde intervino la fiscala Sandra Quiñónez quien ordenó la liberación de los detenidos. ESTABA DURMIENDO. "Mi marido, Guido, todavía estaba durmiendo. Yo y mi cuñado ya nos habíamos despertado por el ruido del helicóptero que pasaba sobre nuestra casa. Salimos a mirar, cuando varios militares con armas y la cara toda pintada nos cerraron el paso. ?¿Mba'ere pe disparáta?' (¿por qué van a huir?), me gritó el jefe, y ya nos agarraron, nos hicieron acostar en el piso y nos taparon los ojos con una venda oscura, mientras revisaban toda la casa", relató Carmen Segovia Centurión, paraguaya, 22 años, concubina del mayor de los hermanos Ríos Vera. IRREGULARIDADES. Alrededor de las 13, los enviados de Última Hora y Telefuturo fuimos los primeros periodistas en llegar al humilde rancho que habitaban los detenidos. Un grupo de militares y policías custodiaban la vivienda y nos cerraron el paso, impidiendo la entrada. Cuando le requerimos que deseábamos entrevistar a los familiares de los detenidos, el oficial militar jefe del grupo pidió instrucciones por radio. En el interior se encontraba Carmen Segovia Centurión, quien denunció que los militares la tenían bajo arresto domiciliario, sin que haya intervenido aún ninguna autoridad de la Fiscalía. "No nos mostraron ninguna orden judicial. No vino ningún fiscal, ni su asistente, solo militares, que nos trataron como si estuviéramos en una guerra. Nos tuvieron como media hora en el piso, con los ojos vendados", relata. Ningún jefe policial o militar quiso dar información sobre el paradero de los dos detenidos. "No hay personas detenidas, toda información la vamos a dar a través del centro de comunicación instalado en el Ministerio del Interior, en Asunción", se excusó en reiteradas ocasiones el comandante de la Policía Nacional, Viviano Machado. "Yo no sé a dónde llevaron a mi esposo y mi cuñado. Tampoco sé por qué les detuvieron. Nosotros, en la noche de Año Nuevo, estuvimos cenando en nuestra casa y los vecinos nos vieron, no pudimos participar en la quema de la comisaría en Tacuatí", explicó Carmen Segovia. ¿INFILTRADOS? Los hermanos Guido y A. Ríos Vera se establecieron en la vivienda (prestada por un pariente) hace dos meses, pero desde 3 años que frecuentan la zona. "No podemos hablar de ellos, porque son nuevos en la comunidad, prácticamente no los conocemos", dijo el presidente de la Comisión Vecinal de Kurusu de Hierro, Eulogio Cárdenas. Un dirigente campesino que pidió no ser identificado, por temor a represalias, confesó que siempre hubo fuertes sospechas de que los hermanos Ríos Vera eran miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo, y que habían sido enviados "para infiltrarse en la comunidad". |
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10 ene 2009
Rastrillaje infructuoso en distritos de Concepción y San Pedro
Los hermanos Ríos Vera fueron capturados por militares y sin orden judicial en una vivienda de Kurusu de Hierro, en el primer día de rastrillaje, posteriormente fueron liberados. La concubina de uno de ellos denunció maltratos físicos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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